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viernes, 10 de marzo de 2017



El origen del mundo es uno solo y todos nosotros tenemos en nuestra memoria astral y ancestral los mismos principios e inquietudes, sin importar las creencias o convicciones.

Todos los seres humanos tenemos una intuición y una memoria que siempre apuntan a la verdad, y es por esta razón que, en algún punto de nuestra vida, nos hemos cuestionado o nos cuestionaremos cosas como: ¿solo hay una vida?, ¿qué sigue después de la muerte?, ¿hay libre albedrío?, ¿existen los extraterrestres?, ¿hay varias dimensiones o solo esta, física?, ¿quién lo dice?, ¿qué se ha hablado de otras dimensiones?, ¿quién lo ha dicho?, ¿expertos o empíricos?, ¿expertos en qué?, ¿quién ha determinado quienes son los expertos?

Así como las anteriores hay muchas preguntas que se cuestionan sobre la existencia, la muerte, la vida, la reencarnación, la misión del ser, la espiritualidad y las religiones. Todo esto es sumamente valioso, pues nos acerca a la verdad, pero es entonces que debemos mirar hacia el pasado y observar los miles de coincidencias que existen entre la espiritualidad y la ciencia, y entender que muchas de las preguntas ya tienen respuesta.

Si observamos, por ejemplo, los libros sagrados, vemos que entre ellos existen un sinnúmero de similitudes, y es que ninguno es copia del otro, sino que forman parte de la memoria colectiva increíble a la que estamos conectados todos los seres humanos, así algunos aspectos sean desconocidos para nuestra civilización moderna.

Un ejemplo maravilloso son los relatos y estudios de los hermanos Jacob y Wilhelm Grimm, famosos por cuentos tan bellos como ‘La bella durmiente’, ‘Cenicienta’, ‘Blanca Nieves’ y ‘Hansel y Gretel’. Ellos no solo fueron espléndidos autores, sino grandes estudiosos de la lengua alemana, del saber antiguo y del origen del conocimiento de las civilizaciones; eran, además, expertos en la Edda antigua y tradujeron de manera sorprendente los textos casi rúnicos de Noruega y Finlandia. Existe un libro magnífico de estos hermanos que nunca salió a la luz, por su contenido absolutamente escandaloso para la época, en el que relata el origen divino de las lenguas, que estaba fundamentado en el conocimiento que ambos tenían sobre los Ases, los Vánen, las tierras misteriosas polares y sobre los seres de la “Luz verde del alba”.

Los hermanos Grimm fueron unos sabios sin iguales, expertos en las lenguas muertas y en las antiguas; sabían leer en nórdico y entendían a la perfección las viejas runas de línea, que se leían como una clave. Ellos comprendían estas letras tan complejas, que sin duda son el origen del céltico, del rúnico, del persa, de las lenguas hindúes y de los más recientes hebreo y griego.

Los hermanos conocían las sagas más antiguas, como las de Gongú y de Egils, historias atlantes que se ha confundido y tergiversado con el pasar del tiempo. Muchos las han considerado como solo textos poéticos o míticos, pero pocas personas, como los Grimm, Tolkien o Perrault, genuinamente se han puesto en la labor de mirar su misterio y entender de ellas el origen de las civilizaciones más antiguas.

Una de estas enigmáticas civilizaciones es la sumeria, que existió en lo que hoy es Irán e Irak, cerca de los ríos Tigris y Éufrates, y que, al día de hoy, sigue generando inquietudes. No se sabe en qué momento apareció realmente, unos dicen que hace seis mil años, pero sigue siendo incierto. Lo curioso es que hay registros de sumerios y acadios mucho tiempo antes, a veces como rivales, otras, como hermanos. Otro gran misterio de estas culturas es que hace cuatro mil años se esfumaron, sin razón aparente, pero muchos historiadores han dicho que se debió a una guerra enorme con armas de destrucción masiva, como las que se encuentran hoy.

A pesar de no dejar rastro en la Tierra, sí quedaron consignadas grandes calamidades en las escrituras cuneiformes de Sumer, donde se habla de grandes tormentas en el cielo, de vientos malignos y calores volcánicos, muertes de pueblos enteros y destrucción de las casas; de contaminación de aguas, tanto, que hasta los “seres grandes” se elevaron al cielo, pues a ellos también les resultaba imposible contener la tragedia.

Son famosas las tablillas en cuneiforme de los “Lamentos”; las tablillas de Uruk, la de Eridú y Nippur dicen lo mismo y hablan de la Gran Señora de las Ciudades, de Ninki, la Gran rectora, que se elevó en los aires, angustiada, y abandonó sus ciudades a bordo de su disco solar, tan puro, que no podía tocar la Tierra. Estas mismas tablillas hablan de las grandes explosiones, de los discos solares que recogieron, evacuaron y guiaron a pueblos enteros a otras llanuras, a Oriente, hacia la tierra de “los hijos de los azules”, que probablemente se refiera a los hindúes.

Algunas tablillas hablan de lluvias radioactivas, de guerras de gigantes y de ángeles, de gente venida del espacio. Lo cierto es que los zigurats y las ciudades aparecen devastadas, pero hay en el templo de Marduk otras crónicas de seres mágicos y sabios “que no morían”, los llamados “sabios de la Corte de Enlil”, que nunca bajaban del cielo. Se nombra también a los hijos de Enlil, los Ebla, que eran el puente entre la Tierra y el cielo, eran luces mejoradas que podían recibir a las almas caminantes de Inanna o de la Madre Cósmica, de la forma de las estrellas.

Eso es Sumeria, el origen de mucho de lo que hoy existe, la civilización madre de los hebreos, posiblemente, los padres de la Cábala, los padres de los griegos y de las culturas latinas. Hoy, sigue siendo un gran enigma de nuestra historia.



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lunes, 6 de marzo de 2017




Hablar de los elementales no es tarea fácil, pues hay mucho escepticismo frente a todo lo que pertenece a otro estado de conciencia. Lo curioso es que durante toda nuestra historia las diferentes mitologías y todos los libros sagrados han nombrado a los elementales, dándoles otros nombres, pero siempre refiriéndose a las mismas entidades: las almas o espíritus de los elementos.

Muchas veces la gente se confunde y limita la existencia de los elementales a las plantas, pero estos seres van mucho más allá, todos los elementos tienen formas elementales, hasta los más sutiles tiene sus almas elementales en la quinta dimensión.

Este es un tema real, que no se puede tomar a la ligera hablando solo de haditas y gnomos. Y es que el ser humano se ha olvidado de muchas verdades, ha perdido su clarividencia y su poder de ver lo que existe en otras dimensiones.

El primero que usó el término “elementales” fue el gran médico y alquimista Paracelso, hace casi quinientos años. Hijo de padre médico y alquimista, y de madre clarividente, fue formado dentro de la espiritualidad y la ciencia; la medicina de hoy le debe mucho a su sabiduría. En sus estudios espirituales mencionaba a las hadas, a los gnomos y a “gente menuda” como los elementales. Él mismo decía: “Digo que son elementales, pero ya han sido mencionados de otra forma”. Como era médico y alquimista, se refería casi exclusivamente a los elementales de las plantas y a los de la tierra, pero recordemos que todos los elementos tienen sus elementales, lo que ocurre es que no tienen la misma duración. Paracelso bautizó muchos elementales con nombres prestados de las mitologías y sus estudios son aún hoy una base de análisis en Alemania y muchos otros países europeos.

De los elementales existen muchas preguntas y las más usuales son acerca de sus formas humanoides o tamaños visuales, pero también existe mucha incertidumbre, porque el ser humano tiende a negar la existencia de aquello que no ve o no entiende, pero esto es solo nuestra incapacidad de ver otros mundos, más no niega en sí la existencia de estas entidades.

Unos de los elementales más comunes son las sílfides o silfos, nombrados así por Paracelso, que son los elementales del aire. Sus existencias son pasajeras, pueden durar desde instantes hasta algunos días, pero lo curioso es la cantidad de avistamientos que han tenido. Donde más aparecen es sobre las nubes, en zonas altísimas de la atmósfera; al momento de una tormenta aparecen momentáneamente como una figura luminosa, a consecuencia se producen los rayos, seguidos por el sonido del trueno. El fenómeno desaparece rápidamente, pero su aparición no solo ha sido vista por científicos, pilotos y personas que trabajan en la aeronáutica, sino que también ha sido fotografiado numerosas veces. Tan recurrente es el fenómeno, que los científicos y meteorólogos los conocen como “duende de las tormentas”.

El premio Nobel de Física, Charles Winston, habló con mucho ahínco sobre estas apariciones, lamentablemente, murió sin poder ver las fotografías de avanzada que se dan hoy. Las primeras imágenes de calidad se tomaron por accidente cuando en Estados Unidos se hacía un seguimiento a la trayectoria de un misil experimental y, desde entonces, se han venido tomando maravillosas fotografías de este fenómeno que no dura más de una milésima de segundo.



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jueves, 23 de febrero de 2017



El río Amazonas es el más largo y caudaloso del mundo, alimentado por un sistema fluvial durante todo su recorrido, que parecería incontable. A su alrededor crece la selva más grande y espesa del planeta, son millones de kilómetros cuadrados llenos de vida y misterio, tan majestuosos, que hablar de ellos sería casi interminable.

La gran selva amazónica es más que majestuosa, en cada uno de sus rincones se oculta un secreto, una memoria y una capa vegetal distinta. Existen en ella cosas tan maravillosas como sus pueblos de Brasil. Ellos no hablan, sino que se comunican telepáticamente. Sus comunidades conocen los secretos y las memorias de la selva y ven con los ojos del alma; la misma vegetación es distinta donde viven estas personas tan avanzadas espiritualmente.

Además de esta población brasileña, existen muchos más ejemplos, como en Perú, donde están las comunidades que custodian los “Túneles de la selva”, en Ucayalí, al sur de Pucallpa. Iguales custodios existen en Ecuador, en los nacimientos de los ríos Tigre y Napo. Allí están los ancianos que cuidan las entradas de los Tayos: los túneles extraterrestres que avanzan hasta Colombia, y este país están los devas de Vaupés, en las sierras de Cumare y Chiribiguete; allí es posible ver verdadera magia chamánica. En Bolivia, en el río Mamoré, hay vórtices casi visibles; es una selva muy distinta, es un rincón del paisaje amazónico que no tiene parecido.

Nuevamente en Brasil, en un sitio conocido como la Sierra de Güipara, hay pirámides y una ciudad de una civilización muy antigua, pero se la tragó la selva. Es como un Chichén Itzá, pero en el Amazonas, y está fuertemente custodiada por los indígenas apuís, que no dejan que la gente común entre; son custodios de un saber que saldrá a la luz más adelante.

Todas estas pirámides, ciudadelas y terraplenes tienen custodia de devas de la selva. Muchas personas les han preguntado a los habitantes de poblaciones cercanas acerca de estos sitios sagrados. Ellos claramente contestan: “No vayan allí, porque ese lugar está rezado”, “y con un rezo muy fuerte”.

En Guyana, en el nacimiento del río Blanquito, existe una comunidad de indígenas que cuida un espacio entre piedras, en el que queda una ciudad que nadie ve. Los indígenas dicen: “Usted no la ve, porque la ciudad no es de matas, ni de piedra, ni de agua; es una ciudad hecha de tiempo”. Si ellos dicen que es de tiempo, es porque esa ciudad se encuentra en la cuarta dimensión.

En Surinam, al sur del poblado de Apelina, encontramos un chamán muy misterioso y particular. Está entrado en años y tiene los ojos del alma despiertos, conoce los secretos de todo el Amazonas y sabe de un túnel que se descubrirá en unos años.

En Venezuela existe un lugar bellísimo y sagrado, en donde la selva y los llanos se confunden. Cerca de la frontera con Colombia se alzan los montes Tepuyes, elevaciones naturales sorprendentes con paredes verticales y floras y faunas que parecieran de otro planeta. Dentro de estos tepuyes se encuentra uno muy especial, conocido como el cerro Autana, que es sagrado para la comunidad piaroa. Esta montaña es conocida desde hace miles de años por las comunidades amazónicas como el “Árbol de vida”.

Las leyendas indígenas sobre el cerro Autana son muy claras cuando dicen:

“En los tiempos en los que los ancianos podían ver más allá de los ojos, se presentaba ante ellos una casa con miles de techos en la cumbre del Autama, y ellos preguntaban qué era esa casa, y les decían que era uno de los lugares sagrados a los que llegaban atraídas las almas de los muertos antes de terminar su ciclo y de finalizar su trance”.

Estas son palabras muy parecidas a las leyendas de mongoles y tibetanos de Shambalah, y a los cuentos del paso de las almas por las ciudades del tiempo en el momento del desdoblamiento o de la muerte. Pero, proteger este maravilloso monte, sus secretos y tradición, se ha convertido en todo un reto para la comunidad indígena, ya que han tenido que lidiar con la difícil situación de Venezuela, sumada al contrabando, la droga y la violencia que abundan en la frontera con Colombia. A pesar de las complicadas circunstancias, los piaroas continúan su legado.

Una de las leyendas más bonitas de los piaroas es la del gigante conocido como Maripadem. Se trata de un ser alado que se lleva a los humanos, algo parecido a un ángel de la muerte, como podría también ser la representación de Anubis para los egipcios. Para los piaroas, el alma humana es Maguarí, y dicen que el que vive en la selva hace una estación en Autana, para recuperar la memoria antes de entregar cuentas a Guajarí.

Esto es increíblemente parecido a la educación del Bardo tibetano, pero nosotros no podemos separar los conocimientos, somos habitantes del mismo planeta, estudiantes de la misma escuela. Esta narración o mito cuenta con claridad la historia de la transmigración de las almas y la relación del Ser con el alma. Ellos dicen:

“Autama era un árbol que llegaba hasta el cielo y era el centro del mundo cuando las tierras estaban distribuidas de manera distinta, y, como tocaba el cielo, de allí bajaban las almas, las que trajeron los seres alados. Pero un día Guajarí ordenó que se cortara el árbol, entonces, el árbol se le vino encima y Guajarí murió, entonces, las almas, por esto, se ven obligadas a ir a Autana, al árbol cortado”.

¿No es ésta una narración de la siembra extraterrestre en términos de la selva?, ¿no se parece al mito nórdico de Igdrasil? Este es un tema bellísimo, de los chamanes de la selva amazónica.




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viernes, 17 de febrero de 2017




Antes de abordar el tema, tenemos que definir qué es el matrimonio en sí. En toda la extensión del término, es algo muy profundo que involucra sentimientos, confianza y deseos por parte de la pareja.

Ahora bien, en el sentido energético, un matrimonio es la unión sexual completa entre una pareja, esto quiere decir, que cada vez que una pareja tiene relaciones sexuales, quedan unidos energéticamente de por vida. Por esto mismo, cada vez es más común ver jóvenes de 20 a 25 años con hasta veinte o más matrimonios, una tendencia que crece a gran velocidad.

Dada esta creciente situación, se ven también muchos casos de embarazos adolescentes, en los que los jóvenes, por presión social o familiar, deciden casarse y “responder”, pero, desafortunadamente, esto se convierte en un compromiso obligatorio, lo que conlleva a separarse o vivir en el conflicto. También ocurre que no están unidos con la energía del amor y de sentimientos propios entre la pareja, sino por un sentido de responsabilidad implantado.

Los padres deben ser muy comprensivos, responsabilizarlos y estar allí para ellos, pero no deben intervenir. Los adolescentes necesitan afrontar esta situación, pues muchas veces creen que todo lo pueden, que son invencibles e invulnerables, así que, si siempre reciben una mano de ayuda, piensan que lo merecen y que es lo justo. Este extremo no es bueno, los padres deben guiar a sus hijos sin perjudicarlos, sin impedirles el desarrollo personal por el afán de que no pasen dificultades o sufrimientos. Ayudar no es solamente sentirse bueno y generoso, es, en esencia, ver que el otro es autosuficiente, que se aprecia y que tiene un bienestar permanente.

Los embarazos de jóvenes son difíciles de sobrellevar, pero tenemos que observar en nosotros la fortaleza de ser duros y amorosos al mismo tiempo.




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lunes, 6 de febrero de 2017



Estamos en una época maravillosa, llena de avances y descubrimientos, en un momento ideal cuando los velos de los grandes secretos de la historia se levantan y entendemos verdaderamente el origen del conocimiento en nuestro pasado.

Personajes de todo el mundo han descubierto grandes misterios de la Antigüedad descritos en los libros sagrados. Muchos de ellos se han dedicado a estudiar específicamente el Mahabharata y han encontrado conocimientos maravillosos. Este es el caso del doctor Prabhu, gran figura de la informática y la tecnología en India, que ha dictado una serie de conferencias interesantes acerca de la avanzada tecnología que se describe en estos escritos sagrados y que fueron recopiladas bajo el nombre de ‘La alta tecnología en la literatura sánscrita antigua’.

En estas conferencias habla de descripciones detalladas de naves espaciales y de propulsores nucleares, de periodos de hace cientos de miles de años, épocas que denomina como Pre-Mahabharata. En sus conferencias también nombra al gran maestro Subbaraya Shastry, que existió en los inicios de siglo XX y quien entraba en estado de samadi para narrar lo que aprendía de grandes maestros del exterior, de seres espirituales estelares. Lo curioso de este maestro hindú es que hablaba tal como se escribieron los libros antiguos, en versos llamados “slokas”, y narró cosas tan maravillosas, que en la época eran simplemente inimaginables, como naves, aviones y astronautas.

Desafortunadamente, los textos de Shantry han sido tergiversados con la historia, han sido modificados y mal traducidos, desviando sus narraciones a crónicas de guerra. Pero no hay que confundir el mensaje original: en sus narraciones, Shantry habló claramente de antigravedad, de pilotos remotos y automáticos, de naves compactas, de fabricación detallada, de ensamblaje y aleación para las naves en plato; habló también de la propulsión “por vacío” y de muchos otros elementos tecnológicos.

Existen más de tres mil versos que se conservan en la Biblioteca Real de Nepal, en un sánscrito arcaico, difícil de leer, pero que grandes personajes, como el doctor Prabhu, están tratando de entender.



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lunes, 30 de enero de 2017



El Día de las Madres, que alrededor del mundo se celebra el segundo domingo del mes de mayo, es una fecha maravillosa, cuando se rinde un homenaje emocionado a las madres, a las que viven y a las que reposan en la dulce paz del sueño eterno.

En esta fecha tan especial, se le rinde tributo y reconocimiento a la más sagrada de todas las misiones sobre la Tierra, aquella confiada por las leyes divinas exclusivamente a la mujer. Es un momento conmemorativo para demostrar cariño, admiración y respeto a ese ser tan especial que nos dio la vida.

Muchos nos han preguntado dónde y por qué se originó esta celebración. Aunque aún existen muchas versiones, la narración oficial cuenta que fue ideada por una mujer a principios de 1900 en Estados Unidos.

Anne Jarvis, dama norteamericana devota a su madre, perdió a su amada progenitora en el año 1905. Tras dos años de profunda tristeza por su pérdida y sintiéndose completamente acongojada en el aniversario de su muerte, Anne decidió llamar a sus amigos más cercanos e invitarlos a su hogar con el fin de rendir tributo de amor filial al recuerdo de su amada madre y, de esa forma, lograr también un consuelo para su abatido espíritu.

De esa reunión y celebración nació la idea del Día de la Madre, dedicado a exaltar la gran misión de la mujer: la maternidad. Después de mucho insistir, en el año 1914, Anne logró convencer al presidente de Estados Unidos, Woodrow Wilson, de declarar una fiesta nacional el segundo domingo de mayo.



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miércoles, 25 de enero de 2017



Una realidad que aún no podemos explicar es por qué el Gobierno chino se ha dedicado a mantener en un halo de misterio la zona de Xian. Esto resulta bastante sorprendente e inusual, sobre todo, cuando se trata de arqueología.

Podría decirse que todo intento de arqueología extranjera está prácticamente prohibida; pedir un permiso es toda una odisea. En los años 80 y 90, una incursión inglesa logró entrar a la zona y, para su sorpresa, se encontraron con dos grandes enigmas.

El primero, que está completamente comprobado que al ingresar a una de las pirámides se encontró con un cofre muy extraño que contenía una reliquia aún más llamativa: un cetro tallado muy antiguo protegido por una tela maravillosa. Lo curioso de este hallazgo es que casi no tenía óxido, a pesar de los muchos siglos de antigüedad, y, sin importar los diversos análisis que se han realizado, no han podido definir de qué material está hecho.

El otro gran enigma, que aún no ha sido comprobado, es que se dice que en las pirámides se hallaron también evidentes dibujos de hombres con dinosaurios. Esto es tan escandaloso, que no lo han sacado a la luz pública, sencillamente, porque la gente de hace diez mil años no pudo haberse enterado de la previa existencia de estos animales prehistóricos.



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viernes, 20 de enero de 2017





Cerca de la ciudad de Puna, en India, existe una pequeña población de gente humilde y espiritual: Shivapur.

En este pueblo tranquilo existe una pequeña mezquita y frente a ella se encuentran las misteriosas rocas de Shivapur. Estas piedras no son muy grandes, una pesa apenas 40 kilos y la otra no más de 50; ambas cuentan con aristas muy suaves y redondeadas, con forma cilíndrica y delicada.

Lo curioso de estas rocas no es ni su forma ni su peso, sino que son uno de esos casos maravillosos que explican misterios, enigmas y milagros.

Cuando los devotos de la aldea se acercan a las piedras, las tocan con su dedo índice y pronuncian los mantras que llaman la presencia de Qamar Alí (recordemos que fue un gran sufí y que practicó muchas disciplinas místicas). Una vez comienzan su cántico, las piedras empiezan a elevarse con delicadeza, a veces unos centímetros, otras veces hasta más de dos metros, para luego volver a su lugar con la misma lentitud y ligereza.

Quienes han presenciado este fenómeno quedan completamente impactados y maravillados, pues es un evento que desafía las leyes de la física como las conocemos hasta el momento. Pero, realmente, este fenómeno no es ni tan extraordinario ni tan insólito, simplemente, es otra muestra de que existen otras leyes y eventos que se escapan de nuestra cotidianidad en esta dimensión.

Es un hecho que existen otros planos o dimensiones que se acatan a otras lógicas, y las piedras de Shivapur son una muestra perfecta de esta realidad.


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martes, 17 de enero de 2017





 Hace algún tiempo, un ruso aficionado, llamado Alexander Novgorodov, detectó una figura muy inusual al analizar imágenes de la superficie de Marte, fotografías previamente enviadas por la nave que órbita este plantea y compartidas al público por la Nasa.

En la fotografía, Alexander vislumbró una especie de óvalo natural que evidencia una puerta perfectamente rectangular. El hallazgo causó gran revuelo, sobre todo, porque los funcionarios de la Nasa no lo detectaron antes de publicar las fotografías, y lo curioso del caso es que ninguno de los análisis que se han realizado han podido explicar la imagen. La erosión natural del planeta, simplemente, no puede formar una cavidad con estas características tan perfectas. La misma montaña es absolutamente misteriosa y atípica, en medio de lo que pareciera ser un mar congelado.

En definitiva, Marte se ha convertido en un gran misterio para la ciencia, que no ha podido explicar la cantidad de hallazgos encontrados en la superficie desde que se enviaron las sondas ni tampoco todas las incógnitas que han surgido frente a las imágenes filtradas al público.

Es un hecho, por ejemplo, que en Marte se han encontrado huecos, principalmente, en el Polo Norte, descubrimiento que da más argumentos a la teoría de que los planetas realmente son huecos. Por otro lado, encontramos las maravillosas pirámides de Sidonia, todas de cuatro y cinco caras, perfectas y simétricas, y que están alineadas en hileras tan exactas, que nos recuerdan los mapas estelares. Además, las alineaciones de sus vértices con los polos son absolutamente sorprendentes.

Otro gran misterio de Marte son las dunas en U: formaciones desérticas tan maravillosas y exactas, que parecieran esculpidas en metal. Muchos han argumentado que en la Tierra también existe este tipo de fenómeno, pero las nuestras no son tan perfectas. Además de las dunas, han encontrado, tanto en Marte como en el lado oscuro de la Luna, unos obeliscos gigantescos y perfectos, que se destacan por completo en el paisaje que los rodea.

En el satélite de Marte, conocido como Fobos, también han encontrado pequeñas pirámides perfectas, les han tomado fotografías y no parecieran tener fondo. De todo esto no se ha hablado ni se han dado explicaciones, sigue siendo un completo misterio. Además de todo lo anterior, se han filtrado al público fotografías que evidencian construcciones perfectas en forma de A y otra cuadrada, y también de algo que pareciera un bosque, pero la ciencia sigue afirmando que son distintas formas de erosión del terreno.

Sin importar lo que se diga, lo cierto es que Marte es un monumento a las civilizaciones extraterrestres, que desde siempre han existido; para la muestra, nosotros, que estamos de paso, pues no somos de aquí.


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miércoles, 11 de enero de 2017



La Guadalupana sigue siendo un gran misterio que, simplemente, no hemos podido resolver. Se le han realizado toda clase de estudios científicos y análisis fotográficos y se han descubierto elementos sorprendentes, como la ampliación de las pupilas, en las que se vislumbran 13 personas muy bien definidas.

Este es solo uno de los cientos de descubrimientos y averiguaciones realizados sobre esta aparición ocurrida hace ya casi quinientos años. Lo que sí se sabe, es que la tela de manguea está sorprendentemente intacta a pesar de haber estado expuesta a la humedad y al tacto constante de la gente sin contar con una protección o recubrimiento. Consideremos también que la imagen no tiene base, como la que hacen todos los artistas antes de pintar.

Los experimentos del microbiólogo Garza-Valdés fueron muy importantes, pues, a partir de imágenes analizadas con filtros infrarrojos, ultravioleta y otros, se pudo identificar que La Guadalupana consiste de varias imágenes superpuestas y que el manto fue realizado por manos humanas.

Revisando las crónicas originales, que han sido muy bien guardadas, encontramos que la aparición de la Madre, que en náhuatl original se menciona como “Tonantzín”, era una señora preciosa, tan llena de luz, que apenas se le notaban las manos y la cara con actitud piadosa. Después fue que la imagen fue retocada con el manto, los rayos y la medialuna. Fue “decorada” con motivo religioso y, a pesar de esto, los resultados arrojan cosas asombrosas.

La Guadalupana es, esencialmente, un milagro debajo del sesgo religioso; aún es un milagro sobrenatural guardado bajo varias capas de pintura.

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jueves, 5 de enero de 2017



Vivimos en una época muy complicada, en la que es cada vez más común ver familias en crisis y parejas divorciadas; en la que el matrimonio, simplemente, ha pasado de moda.

Esto se debe principalmente a que hoy las personas se sienten atraídas por encantos físicos pasajeros y tan alta es la energía y atracción física en un principio, que descuidan los aspectos más profundos y espirituales. Todo lo superficial es efímero y, una vez se desvanecen los encantos físicos, la relación se acaba, pues las dos personas nunca fueron realmente amigos o compañeros, simplemente, objetos de deseo.

Entonces, observamos divorcios llenos de resentimientos, en los que es muy normal que el padre se aleje de sus hijos, ya que los siente ajenos, y la madre vive llena de tristeza, amargura o enojo.

La otra situación que suele pasar es que la pareja siga junta, a pesar de no sentir amor el uno por el otro, y por esto el matrimonio se llena de amargura, que se traduce en alcohol, violencia, infidelidad o indiferencia. Desafortunadamente, todos estos comportamientos, así no queramos, son transmitidos a los hijos y, consciente o inconscientemente, los inducimos a cometer las mismas faltas, llevándolos a extremos emocionales y mentales.

Los hijos reciben de sus padres un ejemplo devastador, lleno de irresponsabilidad, descaro, impunidad, vicio, arbitrariedad, maltrato, indiferencia, violencia y engaño. Cuando el niño tiene una personalidad fuerte, esto no lo afecta y crea una barrera de rechazo, pero el gran problema es que la mayoría sí se ve afectada por esta amargura del matrimonio infeliz y resulta teniendo el mismo comportamiento que vieron en sus padres.

Pero ¿cómo son los padres ideales? Su verdadera función es ayudar a la iluminación de sus hijos a través de estímulos y ejemplos. Su papel es guiar a los hijos dentro de la espiritualidad para que logren desarrollarse en sus habilidades, destrezas y verdadera vocación.

La disciplina es clave para este proceso, pero esta no se aprende con violencia o presión emocional, sino con paciencia, ejemplo constante, dedicación, insistencia, madurez y, sobre todo, con mucho amor.



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lunes, 2 de enero de 2017



Muchas personas consideran que no pueden estar solas o que les da miedo o depresión la soledad. Esto es, en parte, una condición de ciertas personalidades que se han visto forjadas por la crianza o por recuerdos de existencias pasadas.

En la mayoría de los casos, los seres humanos no saben lo importante que es estar solos, pero es un hecho que las cosas más trascendentales de la vida hay que hacerlas solos. ¿Quién va a meditar por nosotros?, ¿quién va a transformar nuestra mente o a despertar nuestra conciencia? Estos aspectos debemos desarrollarlos solos, nadie los va a hacer por nosotros.

La meditación es individual y se da en la soledad de nuestro propio interior. No hay por qué temerle a la soledad, pues, bien entendida, es nuestra mejor aliada para el despertar de la conciencia.

Cuando pensamos en soledad, podemos recordar el budismo y todo lo que se deriva de su meditación vacía. Al considerar estos conceptos, podríamos pensar que es pesimista o deprimente, pero esto no es así, el budismo nos prepara para afrontar la realidad.

El budismo dice:
“Nacemos en la soledad absoluta”.
“Morimos en la soledad absoluta”.
“Meditamos en la soledad absoluta”.
“No podemos librarnos de la vejez ni del decaimiento. Yo seré viejo y mi cuerpo sufrirá ese decaimiento”.
“No podemos librarnos de la muerte. Yo me voy a morir”.
“La vida tiene constantes cambios permanentes, nosotros tendremos que separarnos hasta de la gente que más queremos”.

Sabemos que los budistas del Tíbet son los mejor preparados para entender la muerte, porque están educados desde niños para enfrentar este proceso. Esto también podría parecer pesimista y deprimente, pero no lo es, se trata de genuina educación espiritual.

Aún hoy, conocemos prácticas del budismo tibetano de más de dos mil años, en las que se les enseñaba a los monjes a “ver más” en el silencio. Estas enseñanzas sublimes ayudaban a que, en silencio absoluto, pudieran concentrarse en los distintos sonidos de la naturaleza y del monasterio, como si cada uno fuera un mantra. Logrando este nivel de concentración, podían enfocarse en cada pensamiento, en profunda meditación.

Para nosotros, esto debe ser una guía, una verdad que debe estar siempre presente en la biblioteca del alma, en medio de la felicidad espiritual que nos produce el hecho de tener un ser interior que siempre nos acompaña y el hecho de saber que no moriremos jamás.

Es entonces cuando nos damos cuenta de que la soledad es una compañía clave para lograr la meditación, la reflexión, el balance y el silencio. El silencio es apacible, es una religión universal, sin sesgos; sin opiniones, fanatismos ni chantajes emocionales.

En nuestra cultura occidental estamos acostumbrados a llenar el vacío con ruido, sea visual o auditivo, pues nos da miedo la soledad, no soportamos el silencio, ya que esto nos enfrenta a nosotros mismos. Pero, es en la soledad, en ese silencio interno, que podemos contactarnos con las dimensiones superiores y con nuestro ser interior. En ese silencio, en la meditación, encontramos los secretos y los sonidos de los mundos elevados, y respuestas; y en la soledad y en el silencio podemos entender nuestra esencia y hacer desaparecer nuestros miedos y nuestras obsesiones.

Este silencio en la soledad hace que veamos hacia adentro y nos convierte en seres especiales, nos transforma, nos convierte en espirituales y no permite que seamos personas ordinarias. En la soledad nos ordenamos y recobramos la memoria, volvemos sobre lo andado y recordamos todo aquello que hemos dejado atrás. Nuestra mente recuerda proyectos abandonadas o truncados por las urgencias de la cotidianidad.

La soledad es necesaria, debemos entenderlo y llegar a sentirnos a gusto en ella, pues, tanto la soledad como el silencio, son fuentes de felicidad y de estabilidad, porque es en estos momentos de meditación cuando se crean las ideas, se fomenta la creatividad, se formulan caminos para seguir adelante y encontramos las respuestas a todas nuestros interrogantes.

En la soledad podemos encontrar purificación y sanar todos esos problemas del alma, nos encontramos en una gran capacidad de comprender y de entender, para así lograr, finalmente, esa tranquilidad y esa paz que estamos buscando.

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martes, 27 de diciembre de 2016



En Petén, Guatemala, existe un templo bellísimo que fue construido por los mayas con la intención de recordarnos los pasos de purificación de la mente.

Por ignorancia, se le ha denominado Pirámide del Diablo y Pirámide del Sol Poniente, pero esto es una equivocación, ya que nos cuenta de la mente y de cómo trabajar los egos y los defectos. A la fecha, los científicos siguen confundiendo el sistema mental avanzado de la energía de Xibalbá, que también se nombra en el Popol Vuh, por eso, piensan que fue elaborado en veneración al Sol, pero esto no es así.

Lo increíble de esta pirámide es que fue diseñada de tal forma, que no solo nos habla de la mente, sino que hace un juego de luces lindísimo que se ve desde la distancia. En este “juego de sabiduría de los mayas” se habla de las cavernas de Yucatán, de la meditación para entrar a la tierra del sol oscuro, de la tierra hueca y de sus entradas desconocidas.

El templo fue pintado de color rojo y es tan increíble su mensaje y tan extensas sus enseñanzas, que no da para hablar de ello en un solo artículo. Precisamente, todo ese historial sabio de los mayas es la plataforma de lo que enseñó Castaneda del náhuatl y del tonatl; enseñanzas que, desafortunadamente, se vieron deformadas después de que el estudioso desapareció.

Volveremos a hablar de este maravilloso templo y de todo lo que tiene por enseñarnos.




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miércoles, 21 de diciembre de 2016



En medio del desierto, en Arabia Saudita, a 500 kilómetros al sur de Petra, se localiza un sitio que antiguamente se llamaba Al Jiir, que significa “El lugar de la roca”. Aquí encontramos varias rocas gigantes, unas tan grandes como pequeñas montañas, en las que se tallaron increíbles entradas, como las de Petra, y en las que se excavaron impresionantes cavidades que parecen templos.

Con un total de 111 entradas, con sus respectivas tallas y cavidades hechas de roca sólida, el lugar arqueológico consta de un área de alrededor de 15 kilómetros cuadrados. Ha estado en la lista de candidatos a patrimonio de la humanidad, pero su declaración siempre se ha aplazado por parte de la Unesco.

Durante los últimos años, se ha afirmado que estas construcciones estaban pensadas como tumbas, al igual que las pirámides, y a todos aquellos que visitan estas ruinas se les comenta que son tumbas nabateas, con una antigüedad de no más de dos mil años; pero esto no es cierto.

Lo que la humanidad no sabe es que este lugar está alineado con los mágicos lugares del planeta y que sus inscripciones lo vinculan con portales del tiempo. Una de las puertas más importantes es la de Kasar al Farid, un misterioso frontispicio, altísimo e impresionante, que en realidad es un vórtice inactivo, pero que puede ser activado en cualquier momento.

Otro dato que la humanidad aún desconoce, es que debajo de estas puertas se encuentra toda una gigantesca construcción mágica, relacionada con los grandes vórtices del planeta, alineada con los sitios magnéticos que demarcan los puntos de luz de nuestro mundo. Son lugares que obedecen a las matemáticas perfectas del sistema nervioso de la Tierra y no es una casualidad que estén elaboradas de piedra arenisca típica de este desierto, pues es esencialmente cuarzo (recordemos la capacidad de este material para almacenar energía).

Lo que nadie sabe, es que miles de años después de la construcción de este yacimiento arqueológico fue que los habitantes del momento utilizaron las cavidades como tumbas, pero el objetivo original de su construcción no fue ese, sino la demarcación de un punto de luz planetario, relacionado con Petra, y la guía de conocimiento sobre los vórtices de entrada a estos puntos.

En las inscripciones podemos leer que aquí hay unos “embudos atmosféricos” que pueden lograr que la “Tierra pueda tocar el cielo”, esto significa que el vórtice logra evitar las capas atmosféricas, es decir, que un objeto que puede entrar a ese portal “activado” puede quedar automáticamente en la exósfera planetaria, a más de 500 kilómetros de la superficie, en donde orbita el telescopio Hubble, por ejemplo.

Esto es muy avanzado, ¿verdad?

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viernes, 16 de diciembre de 2016


Existen en nuestra historia muchas incógnitas y misterios que aún no se han podido descifrar. Este es el caso de Tiahuanaco, o Tiwanacota, unas ruinas de las que no se sabe nada.

Ubicada en Bolivia, a más de 3.800 metros, encontramos un vestigio de una pequeña ciudad, con una entrada de piedra muy famosa, conocida como la Piedra del Sol, con área total que no es más grande que una cancha de fútbol.

Lo curioso de este caso es que nadie sabe ni entiende nada de los jeroglíficos que se alcanzan a vislumbrar, de cómo los habitantes fabricaron estatuas de piedra sorprendentemente similares a los Atlantes de México, de qué significan las extrañas cabezas de gres rojo ni el friso de la Puerta del Sol, de qué representan los 48 ángeles tallados que hay en esa piedra, ni su relación con Puma Púncu.

La gente de la etnia aimara, que aún vive, protege estas reliquias, pero no tiene idea del pasado glorioso de Tiwanacota, ni saben para qué ni cómo sus habitantes movieron piedras de hasta 200 toneladas, o por qué el “Dios Llorón” de la Puerta del Sol tiene casco y llamas en los pies.

Si nosotros observamos las traducciones del profesor Alberto Laguna de los Frisos de Tiahuanaco, nos damos cuenta de que, como todos los demás, no tiene idea.



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martes, 13 de diciembre de 2016


Todo lo que conocemos y hemos oído de Marte es increíble y maravilloso. Desde que llegaron las primeras sondas exploradoras, se han obtenido toda clase de imágenes y evidencias de construcciones realizadas por inteligencias extraterrestres.

Como es de suponer, la gran mayoría de la información se ha mantenido oculta, pero, para nuestra fortuna, algunas imágenes y detalles se han filtrado al público. Esto se debe principalmente a la codificación universal de 1 y 0, que ayuda a que cualquier información pueda traducirse a imágenes y textos.

Este es el caso de las fotografías de Cydonia, una ciudadela de más de cincuenta pirámides perfectas, localizadas en un área poco extensa de Marte. Fueron tomadas y filtradas el 21 de mayo de 1999 por el Mars Observer y con ellas se filtraron también coordenadas exactas y hasta algunos análisis de expertos. En estos se concluía la existencia de unos monolitos perfectos de tres lados enfilados, que formaban una figura innegable. Por supuesto, todo esto se ha negado, se han dado explicaciones absurdas, diciendo que estos casos son ocurrencias usuales de ilusión óptica en Marte.

Algunas otras imágenes filtradas muestran una muralla de casi cincuenta kilómetros, muy parecida a la Muralla china, pero se sigue negando la autenticidad de las fotografías.

Al igual que la Tierra, es indudable que Marte revela la existencia de pasadas civilizaciones, venidas de fuera y que erigieron maravillosas estructuras; culturas que tenían, además, la tecnología suficiente para viajar por el espacio, superar distancias inauditas y sobrevivir a las inclementes condiciones.


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miércoles, 7 de diciembre de 2016



Cuando hablamos de objetos anacrónicos descubiertos en nuestra historia, no podemos olvidar el impactante hallazgo de las baterías de Bagdad.

En los años 30, en Irak, un grupo de trabajadores de ferrocarril encontró lo que parecía ser una tumba y en ella varios pequeños jarrones de arcilla. Lo curioso es que se encontraban rellenos de cilindros de cobre y varillas de hierro. A nadie le quedó duda: aquellos jarrones eran baterías, perfectas y funcionales, como las que inventó Volta hace más de doscientos años.

Ahora bien, luego de varios análisis, se identificó que tanto la tumba como todos los objetos que contenía datan del año 250 a.C. ¿Una pila voltaica de más de dos mil años? Esto sí que es un objeto fuera de tiempo.

Tras su descubrimiento, las pilas fueron guardadas y, posteriormente, analizadas. En 1940, se realizó un experimento sorprendente con ellas: se las llenó de sulfato de cobre y encendieron una lámpara conectándola a la batería. Nadie sospecha para qué se podrían usarse hace más de dos mil años, pero experimentos recientes han logrado dorar objetos y brillar plata con ayuda del funcionamiento de la pila.

Es probable que nunca sepamos con exactitud qué funcionalidad tendrían estas pilas, pero es un hecho que existieron y que fueron usadas en su momento.


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viernes, 2 de diciembre de 2016



La mayoría de quienes estén leyendo este artículo habrán oído en alguna ocasión del Área 51 de Estados Unidos y de todo el misterio que la rodea.

El Área 51 se encuentra en el estado de Nevada, a 170 kilómetros de la ciudad de Las Vegas, y es un sitio muy especial. Con más de 155 kilómetros cuadrados, esta zona militarizada está ubicada en un paraje misterioso y lo más curioso del tema es que cuenta con medidas de seguridad desproporcionadas, que lo llevan a uno a cuestionarse sobre qué se está ocultando o realizando en la zona.

Se ha dado a conocer que en este enigmático sector se realizan pruebas con las tecnologías más modernas, que no son únicamente militares, sino de otras índoles: allí se hacen ensayos de vuelos, está la pista de aterrizaje más larga del mundo, que tiene diez kilómetros, pero la historia más común de la que se habla, incluso en los alrededores, es que en el Área 51 hay estudios de tecnología extraterrestre, allí las naves de otros mundos se confunden con las pruebas de aviación.

Las medidas de seguridad son tan extremas en este paraje, que el área está equipada con los más modernos sensores de movimiento, radares sofisticados, helicópteros que rodean todo el perímetro y guardias entrenados. Nadie puede entrar a menos de que cuente con los permisos más elaborados. Además, las fotografías se encuentran absolutamente prohibidas, incluso las aéreas o satelitales, bajo expresa amenaza de multas millonarias. Las únicas fotografías del área son unas entregadas por la misma institución y se nota que han sido retocadas.

Ahora bien, todo el misterio inició con el incidente de Roswell, que han tratado de acomodar y de negar, pero que todos sabemos que allí algo ocurrió. El mismo astronauta Edgar Mitchell dice, sin ningún disimulo, que se trató, sin duda alguna, de un incidente extraterrestre y que parte de la tecnología de los sistemas actuales ha sido tomada de lo que encontraron y de probables contactos que se dieron desde ese momento.

Hoy nos preguntamos qué se encuentra realmente en este sector, qué se está ocultando y por qué. ¿Quién sabrá toda la verdad?, ¿por qué tanta vigilancia?, ¿qué secreto hay allí que no conocemos?


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martes, 29 de noviembre de 2016



Sobre la segunda venida de Cristo, las grandes religiones y memorias ancestrales han hecho conjeturas, tejido misterios y evidenciado un sinnúmero de coincidencias, pero la religión que más ha hablado de este tema es el mazdeísmo, creencia casi desaparecida que pertenecía a la antigua Persia. Ellos tienen nuestro mismo dios, pero con el nombre de Aura Mazda, por cuestiones de idioma.

Ahora bien, resulta que en esta antigua religión existía una profecía increíble que decía que en una época cuando, al hacer los cálculos, fuera el año 400 después de Cristo, el Príncipe del Mundo Oscuro diseminaría las tinieblas en la Tierra y esto sería horrible para la humanidad. A partir de este reinado, nada sería igual; la virtud y la espiritualidad desaparecerían de los corazones y solo reinarían la apariencia, la conveniencia y el poder de la riqueza.

Esta maldad modificaría el ‘Asha’, o ritmo cósmico de la Tierra y de los humanos; a nombre de ese reinado morirá gente, campearán el miedo y el odio por causas religiosas y los seres humanos no tendrían ya visión, por lo que se entregarían a sus propios vicios de la mente.

El príncipe oscuro, llamado Ajrimán, tendría un poder nefasto que duraría 1.560 años, tiempo en el que finalmente empezaría a diluirse y a desaparecer. Se dice que para esa época aparecerá un héroe divino, un ser de luz y redentor del bien y de la verdad. Nacerá de las aguas de un lago y, poco a poco, restaurará la luz de la gente y la memoria correcta. Destruirá la energía de los vicios de la mente, para destrabar la evolución de las personas y restablecer el ‘Asha’ del mundo. Esa es la esencia del Zend Avesta, pero advierte que el cambio será gradual, algo lento, pero con paso firme y, al final, en cada corazón podrá oírse nítida la voz de Ahura Mazda.

Alrededor de estas palabras se han generado muchas especulaciones y teorías, pero lo cierto es que, al finalizar el reinado del Príncipe Negro, en lo que calculamos 1960, comenzaría la época del cambio, el punto de inflexión en el que se acelerará el tiempo.

La cultura persa fue una de las más antiguas e influyentes del mundo, de hecho, se dice que ha modificado e inspirado a otras muchas. El mazdeísmo es el padre del judaísmo y, por lo tanto, del cristianismo; por eso, el gran parecido que tiene, en Zend Avesta, el Libro Sagrado Persa con la Biblia. El judaísmo no es ni egipcio y afro-asiático como muchos creen, el hebreo viene del persa, es el mismo arameo, que viene de raíces indoeuropeas, tal como las lenguas celtas eslavas o germánicas.

No solo en el Zend Avesta se habla de la segunda llegada del Mesías, esta predicción podemos encontrarla también en textos zoroastrianos, en el Nuevo Testamento y en los evangelios, los apóstoles mencionan más de 300 veces la nueva llega de Cristo y el mismo Pablo lo dice más de 50 veces.

Hay una vieja tradición en la que se da a Nuestro Señor Jesús un nombre bellísimo, se le dice “La estrella, o el lucero, de la mañana”, en Europa se le dice “El lucero del alba”. Cuando Hernán Cortés llegó a América, descubrió que los mayas esperaban el regreso de Kukulkán, para que restaurara la luz, lo llamaban “La estrella de la mañana” y en los códices aztecas aparece, por ejemplo, que Quetzalcóatl dice: “Me voy a preparar el cielo de las almas y a fundirme con la luz de todos, pero regresaré y encerraré la oscuridad, regresaré por el Oriente, por donde sale el lucero de la mañana, yo seré esa estrella”. Increíble que un códice mexicano sea tan parecido al texto del libro del Apocalipsis, capítulo 22, verso 16: “Yo, Jesús, he enviado a mi ángel a fin de daros testimonio de estas cosas para las iglesias, Yo soy la raíz y la descendencia de David y la estrella resplandeciente de la mañana”, pero en realidad todo esto no es casualidad, pues la ciencia de la iluminación es la misma en todas partes.


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jueves, 24 de noviembre de 2016


En muchas ocasiones hemos hablado de los objetos anacrónicos y de cómo ponen en duda todo lo que sabemos de historia y tecnología.

Un objeto anacrónico es aquel que no coincide con su época, un elemento salido de tiempo. Para aclararlo mejor, podríamos decir que un micrófono datado en época de Jesús es un objeto anacrónico, ya que esa tecnología se inventó hace apenas unas décadas, no hace más de dos mil años.

Este es el caso de la famosa máquina de Anticitera, o Antikitera, que hoy se encuentra en el Museo Arqueológico Nacional de Atenas. Este maravilloso aparato fue descubierto hace más de cien años por pescadores locales, cerca al mar Egeo, y desde esa época se sabía que era extraordinario.

Tras una rigurosa limpieza, investigadores identificaron un complejo mecanismo lleno de engranajes funcionales, un artefacto que debía tener más de dos mil años. Se piensa que este objeto podría ser un instrumento de navegación que identifica la posición de ciertas estrellas y de la Luna. Lo más curioso es que está hecho de bronce, con más de 40 engranajes, tres ejes de movimiento, de unos 40 centímetros de altura y utiliza una tecnología que se supone no se inventó sino hasta el siglo XVI. Tras varias pruebas y ensayos, se ha concretado que los movimientos de los engranajes muestran a la perfección los movimientos planetarios.

Lo anterior tiene en desconcierto a la ciencia desde hace varias décadas, pues sorprende que un objeto con tales mecanismos y avances tecnológicos haya pertenecido al año 100 a.C. Nada de este concuerda con lo que se construía en la época ni con inventos de Hiparco, de Arquímedes o de Apolonio.

La máquina de Antikitera es un objeto que se sale de toda lógica, es más anacrónico que los mismos mapas de Pirí Reis, y que pone en evidencia la cantidad de contradicciones que existen en la historia como la conocemos.



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