Lo mas reciente
Mostrando entradas con la etiqueta Inteligencias extraterrestres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Inteligencias extraterrestres. Mostrar todas las entradas

viernes, 10 de marzo de 2017



El origen del mundo es uno solo y todos nosotros tenemos en nuestra memoria astral y ancestral los mismos principios e inquietudes, sin importar las creencias o convicciones.

Todos los seres humanos tenemos una intuición y una memoria que siempre apuntan a la verdad, y es por esta razón que, en algún punto de nuestra vida, nos hemos cuestionado o nos cuestionaremos cosas como: ¿solo hay una vida?, ¿qué sigue después de la muerte?, ¿hay libre albedrío?, ¿existen los extraterrestres?, ¿hay varias dimensiones o solo esta, física?, ¿quién lo dice?, ¿qué se ha hablado de otras dimensiones?, ¿quién lo ha dicho?, ¿expertos o empíricos?, ¿expertos en qué?, ¿quién ha determinado quienes son los expertos?

Así como las anteriores hay muchas preguntas que se cuestionan sobre la existencia, la muerte, la vida, la reencarnación, la misión del ser, la espiritualidad y las religiones. Todo esto es sumamente valioso, pues nos acerca a la verdad, pero es entonces que debemos mirar hacia el pasado y observar los miles de coincidencias que existen entre la espiritualidad y la ciencia, y entender que muchas de las preguntas ya tienen respuesta.

Si observamos, por ejemplo, los libros sagrados, vemos que entre ellos existen un sinnúmero de similitudes, y es que ninguno es copia del otro, sino que forman parte de la memoria colectiva increíble a la que estamos conectados todos los seres humanos, así algunos aspectos sean desconocidos para nuestra civilización moderna.

Un ejemplo maravilloso son los relatos y estudios de los hermanos Jacob y Wilhelm Grimm, famosos por cuentos tan bellos como ‘La bella durmiente’, ‘Cenicienta’, ‘Blanca Nieves’ y ‘Hansel y Gretel’. Ellos no solo fueron espléndidos autores, sino grandes estudiosos de la lengua alemana, del saber antiguo y del origen del conocimiento de las civilizaciones; eran, además, expertos en la Edda antigua y tradujeron de manera sorprendente los textos casi rúnicos de Noruega y Finlandia. Existe un libro magnífico de estos hermanos que nunca salió a la luz, por su contenido absolutamente escandaloso para la época, en el que relata el origen divino de las lenguas, que estaba fundamentado en el conocimiento que ambos tenían sobre los Ases, los Vánen, las tierras misteriosas polares y sobre los seres de la “Luz verde del alba”.

Los hermanos Grimm fueron unos sabios sin iguales, expertos en las lenguas muertas y en las antiguas; sabían leer en nórdico y entendían a la perfección las viejas runas de línea, que se leían como una clave. Ellos comprendían estas letras tan complejas, que sin duda son el origen del céltico, del rúnico, del persa, de las lenguas hindúes y de los más recientes hebreo y griego.

Los hermanos conocían las sagas más antiguas, como las de Gongú y de Egils, historias atlantes que se ha confundido y tergiversado con el pasar del tiempo. Muchos las han considerado como solo textos poéticos o míticos, pero pocas personas, como los Grimm, Tolkien o Perrault, genuinamente se han puesto en la labor de mirar su misterio y entender de ellas el origen de las civilizaciones más antiguas.

Una de estas enigmáticas civilizaciones es la sumeria, que existió en lo que hoy es Irán e Irak, cerca de los ríos Tigris y Éufrates, y que, al día de hoy, sigue generando inquietudes. No se sabe en qué momento apareció realmente, unos dicen que hace seis mil años, pero sigue siendo incierto. Lo curioso es que hay registros de sumerios y acadios mucho tiempo antes, a veces como rivales, otras, como hermanos. Otro gran misterio de estas culturas es que hace cuatro mil años se esfumaron, sin razón aparente, pero muchos historiadores han dicho que se debió a una guerra enorme con armas de destrucción masiva, como las que se encuentran hoy.

A pesar de no dejar rastro en la Tierra, sí quedaron consignadas grandes calamidades en las escrituras cuneiformes de Sumer, donde se habla de grandes tormentas en el cielo, de vientos malignos y calores volcánicos, muertes de pueblos enteros y destrucción de las casas; de contaminación de aguas, tanto, que hasta los “seres grandes” se elevaron al cielo, pues a ellos también les resultaba imposible contener la tragedia.

Son famosas las tablillas en cuneiforme de los “Lamentos”; las tablillas de Uruk, la de Eridú y Nippur dicen lo mismo y hablan de la Gran Señora de las Ciudades, de Ninki, la Gran rectora, que se elevó en los aires, angustiada, y abandonó sus ciudades a bordo de su disco solar, tan puro, que no podía tocar la Tierra. Estas mismas tablillas hablan de las grandes explosiones, de los discos solares que recogieron, evacuaron y guiaron a pueblos enteros a otras llanuras, a Oriente, hacia la tierra de “los hijos de los azules”, que probablemente se refiera a los hindúes.

Algunas tablillas hablan de lluvias radioactivas, de guerras de gigantes y de ángeles, de gente venida del espacio. Lo cierto es que los zigurats y las ciudades aparecen devastadas, pero hay en el templo de Marduk otras crónicas de seres mágicos y sabios “que no morían”, los llamados “sabios de la Corte de Enlil”, que nunca bajaban del cielo. Se nombra también a los hijos de Enlil, los Ebla, que eran el puente entre la Tierra y el cielo, eran luces mejoradas que podían recibir a las almas caminantes de Inanna o de la Madre Cósmica, de la forma de las estrellas.

Eso es Sumeria, el origen de mucho de lo que hoy existe, la civilización madre de los hebreos, posiblemente, los padres de la Cábala, los padres de los griegos y de las culturas latinas. Hoy, sigue siendo un gran enigma de nuestra historia.



Propiedad intelectual de Hilda Strauss. Todos los derechos reservados ©

www.hildastrauss.com

jueves, 23 de febrero de 2017



El río Amazonas es el más largo y caudaloso del mundo, alimentado por un sistema fluvial durante todo su recorrido, que parecería incontable. A su alrededor crece la selva más grande y espesa del planeta, son millones de kilómetros cuadrados llenos de vida y misterio, tan majestuosos, que hablar de ellos sería casi interminable.

La gran selva amazónica es más que majestuosa, en cada uno de sus rincones se oculta un secreto, una memoria y una capa vegetal distinta. Existen en ella cosas tan maravillosas como sus pueblos de Brasil. Ellos no hablan, sino que se comunican telepáticamente. Sus comunidades conocen los secretos y las memorias de la selva y ven con los ojos del alma; la misma vegetación es distinta donde viven estas personas tan avanzadas espiritualmente.

Además de esta población brasileña, existen muchos más ejemplos, como en Perú, donde están las comunidades que custodian los “Túneles de la selva”, en Ucayalí, al sur de Pucallpa. Iguales custodios existen en Ecuador, en los nacimientos de los ríos Tigre y Napo. Allí están los ancianos que cuidan las entradas de los Tayos: los túneles extraterrestres que avanzan hasta Colombia, y este país están los devas de Vaupés, en las sierras de Cumare y Chiribiguete; allí es posible ver verdadera magia chamánica. En Bolivia, en el río Mamoré, hay vórtices casi visibles; es una selva muy distinta, es un rincón del paisaje amazónico que no tiene parecido.

Nuevamente en Brasil, en un sitio conocido como la Sierra de Güipara, hay pirámides y una ciudad de una civilización muy antigua, pero se la tragó la selva. Es como un Chichén Itzá, pero en el Amazonas, y está fuertemente custodiada por los indígenas apuís, que no dejan que la gente común entre; son custodios de un saber que saldrá a la luz más adelante.

Todas estas pirámides, ciudadelas y terraplenes tienen custodia de devas de la selva. Muchas personas les han preguntado a los habitantes de poblaciones cercanas acerca de estos sitios sagrados. Ellos claramente contestan: “No vayan allí, porque ese lugar está rezado”, “y con un rezo muy fuerte”.

En Guyana, en el nacimiento del río Blanquito, existe una comunidad de indígenas que cuida un espacio entre piedras, en el que queda una ciudad que nadie ve. Los indígenas dicen: “Usted no la ve, porque la ciudad no es de matas, ni de piedra, ni de agua; es una ciudad hecha de tiempo”. Si ellos dicen que es de tiempo, es porque esa ciudad se encuentra en la cuarta dimensión.

En Surinam, al sur del poblado de Apelina, encontramos un chamán muy misterioso y particular. Está entrado en años y tiene los ojos del alma despiertos, conoce los secretos de todo el Amazonas y sabe de un túnel que se descubrirá en unos años.

En Venezuela existe un lugar bellísimo y sagrado, en donde la selva y los llanos se confunden. Cerca de la frontera con Colombia se alzan los montes Tepuyes, elevaciones naturales sorprendentes con paredes verticales y floras y faunas que parecieran de otro planeta. Dentro de estos tepuyes se encuentra uno muy especial, conocido como el cerro Autana, que es sagrado para la comunidad piaroa. Esta montaña es conocida desde hace miles de años por las comunidades amazónicas como el “Árbol de vida”.

Las leyendas indígenas sobre el cerro Autana son muy claras cuando dicen:

“En los tiempos en los que los ancianos podían ver más allá de los ojos, se presentaba ante ellos una casa con miles de techos en la cumbre del Autama, y ellos preguntaban qué era esa casa, y les decían que era uno de los lugares sagrados a los que llegaban atraídas las almas de los muertos antes de terminar su ciclo y de finalizar su trance”.

Estas son palabras muy parecidas a las leyendas de mongoles y tibetanos de Shambalah, y a los cuentos del paso de las almas por las ciudades del tiempo en el momento del desdoblamiento o de la muerte. Pero, proteger este maravilloso monte, sus secretos y tradición, se ha convertido en todo un reto para la comunidad indígena, ya que han tenido que lidiar con la difícil situación de Venezuela, sumada al contrabando, la droga y la violencia que abundan en la frontera con Colombia. A pesar de las complicadas circunstancias, los piaroas continúan su legado.

Una de las leyendas más bonitas de los piaroas es la del gigante conocido como Maripadem. Se trata de un ser alado que se lleva a los humanos, algo parecido a un ángel de la muerte, como podría también ser la representación de Anubis para los egipcios. Para los piaroas, el alma humana es Maguarí, y dicen que el que vive en la selva hace una estación en Autana, para recuperar la memoria antes de entregar cuentas a Guajarí.

Esto es increíblemente parecido a la educación del Bardo tibetano, pero nosotros no podemos separar los conocimientos, somos habitantes del mismo planeta, estudiantes de la misma escuela. Esta narración o mito cuenta con claridad la historia de la transmigración de las almas y la relación del Ser con el alma. Ellos dicen:

“Autama era un árbol que llegaba hasta el cielo y era el centro del mundo cuando las tierras estaban distribuidas de manera distinta, y, como tocaba el cielo, de allí bajaban las almas, las que trajeron los seres alados. Pero un día Guajarí ordenó que se cortara el árbol, entonces, el árbol se le vino encima y Guajarí murió, entonces, las almas, por esto, se ven obligadas a ir a Autana, al árbol cortado”.

¿No es ésta una narración de la siembra extraterrestre en términos de la selva?, ¿no se parece al mito nórdico de Igdrasil? Este es un tema bellísimo, de los chamanes de la selva amazónica.




Propiedad intelectual de Hilda Strauss. Todos los derechos reservados ©

www.hildastrauss.com

martes, 21 de febrero de 2017




En nuestra historia, nos hemos encontrado varias veces con objetos maravillosos y sorprendentes que, simplemente, no encajan en el sistema establecido de fechas e inventos. Aquellos que, por la inusual incertidumbre que nos producen, se convierten en curiosidades de museos y en la piedra en el zapato de la ciencia. Y es que, si nos imaginamos algo altamente sofisticado, que data de muchos años antes de la Edad de Piedra, nos ponemos a pensar cómo es posible.

En Nueva Delhi y Bangalore encontramos unos de estos maravillosos objetos. Se trata de columnas de acero purísimo, que han sido talladas en diversas ocasiones, se destacan por su datación, que podría considerarse absurda y, sobre todo, sorprenden porque no presentan ni el mínimo rastro de óxido. Misteriosamente, están hechas de hierro, pero tienen un elemento antioxidante en su aleación que aún no ha podido definir la ciencia.

Estas reliquias resultan aún más impactantes si consideramos que apenas hace unos 200 años que nuestra humanidad logró la extracción y purificación del aluminio y escasamente unas décadas desde que logró la purificación del durísimo platino, gracias a hornos de alto punto de fusión. Lo curioso de todo esto es que en Tiahuanaco se encontraron también objetos de platino, cobre y aluminio puros, descubrimiento que en su momento fue un escándalo, pero que se ha ido olvidando con los años.

En China hubo un caso parecido que aún hoy genera asombro: en los años cincuenta, durante la construcción de una escuela, un grupo de obreros encontró la tumba de un guerrero del año 300 d.C., quien tenía como adorno un cinturón de aluminio puro, con un diseño casi moderno. La ciencia de ese entonces se escandalizó y aseveró que tal vez había sido dejado en tiempos más modernos, pero lo maravilloso es que la tumba estaba intacta, nunca había sido saqueada. Además, las pruebas de carbono constataron que tanto la tumba y todos sus objetos, incluyendo el cinturón, databan de más de 1.600 años atrás.

Entonces nos preguntamos: ¿cómo puede existir un cinturón de aluminio puro, cuando la purificación del aluminio es tan moderna?, ¿cómo contradecir el estudio de fechas que realizó la universidad de Nanjing? Aluminio puro solamente se pudo extraer en la exposición universal de París en 1885, toda una novedad para esa época. ¿Cómo entender que existe un objeto que no corresponde con esta realidad?

Estos son apenas algunos de los enigmas que abundan en nuestra historia.




Propiedad intelectual de Hilda Strauss. Todos los derechos reservados ©

www.hildastrauss.com



martes, 7 de febrero de 2017



Debemos aclarar, con mucha precisión, que las construcciones y edificaciones encontradas en la superficie de Marte y de la Luna no son más que ruinas y no se encuentran habitadas actualmente.

No debemos equivocarnos en este aspecto, pues, a pesar de haber sido habitadas en algún momento, esto fue hace miles de miles de años y lo que se conserva es apenas un vestigio de su original grandeza. Es como si habláramos de las pirámides de Egipto o Tiahuanaco. Ahora bien, podemos afirmar que la gente del espacio las visita, más no son habitantes de estos lugares.

Todo lo anterior lo podemos asegurar, pues su vejez y deterioro han podido confirmar que se trata de ruinas, a pesar de no haberlas podido datar con exactitud.

Hace un tiempo, la Nasa concedió una rueda de prensa en la que mostraron la “cara” encontrada en Marte: una pieza muy particular que, a pesar de haber sido ampliamente retocada para modificarle la simetría y alejarla de una figura humana, la gente la reconoció y vio, además, su gran parecido con la cara de Jesús.

Han comparado con frecuencia lo que se ha encontrado en Marte, lo poco que se ha filtrado en la prensa y las pocas fotografías que han salido a la luz, con las antiguas construcciones que hoy se pueden encontrar en Irán, de la antigua Mesopotamia, de los famosos sumerios, de la civilización acadia, y han encontrado que son muy parecidas, concretamente, hay unas ruinas en Irán conocidas como el “Palacio de Sasanian”, muy similares a las de Marte.

¿Coincidencia? ¿Tenían acaso los antiguos persas alguna relación con los extraterrestres? Es un tema muy polémico y son difíciles las pruebas porque todo se ha ocultado.




Propiedad intelectual de Hilda Strauss. Todos los derechos reservados ©

www.hildastrauss.com

lunes, 6 de febrero de 2017



Estamos en una época maravillosa, llena de avances y descubrimientos, en un momento ideal cuando los velos de los grandes secretos de la historia se levantan y entendemos verdaderamente el origen del conocimiento en nuestro pasado.

Personajes de todo el mundo han descubierto grandes misterios de la Antigüedad descritos en los libros sagrados. Muchos de ellos se han dedicado a estudiar específicamente el Mahabharata y han encontrado conocimientos maravillosos. Este es el caso del doctor Prabhu, gran figura de la informática y la tecnología en India, que ha dictado una serie de conferencias interesantes acerca de la avanzada tecnología que se describe en estos escritos sagrados y que fueron recopiladas bajo el nombre de ‘La alta tecnología en la literatura sánscrita antigua’.

En estas conferencias habla de descripciones detalladas de naves espaciales y de propulsores nucleares, de periodos de hace cientos de miles de años, épocas que denomina como Pre-Mahabharata. En sus conferencias también nombra al gran maestro Subbaraya Shastry, que existió en los inicios de siglo XX y quien entraba en estado de samadi para narrar lo que aprendía de grandes maestros del exterior, de seres espirituales estelares. Lo curioso de este maestro hindú es que hablaba tal como se escribieron los libros antiguos, en versos llamados “slokas”, y narró cosas tan maravillosas, que en la época eran simplemente inimaginables, como naves, aviones y astronautas.

Desafortunadamente, los textos de Shantry han sido tergiversados con la historia, han sido modificados y mal traducidos, desviando sus narraciones a crónicas de guerra. Pero no hay que confundir el mensaje original: en sus narraciones, Shantry habló claramente de antigravedad, de pilotos remotos y automáticos, de naves compactas, de fabricación detallada, de ensamblaje y aleación para las naves en plato; habló también de la propulsión “por vacío” y de muchos otros elementos tecnológicos.

Existen más de tres mil versos que se conservan en la Biblioteca Real de Nepal, en un sánscrito arcaico, difícil de leer, pero que grandes personajes, como el doctor Prabhu, están tratando de entender.



Propiedad intelectual de Hilda Strauss. Todos los derechos reservados ©

www.hildastrauss.com

jueves, 26 de enero de 2017



Una pregunta muy interesante que se han planteado miles de personas es cuál es el papel que juegan los extraterrestres en nuestra existencia.

Pero, antes de responder esta incógnita, debemos preguntarnos qué funcionalidad tiene la raza humana y para qué existimos. En muchos textos bíblicos se menciona que “es para que domine la faz de la Tierra”, y, si observamos con detenimiento la gestión humana en nuestro planeta, vemos que ha sido destructiva, egoísta, sin miras hacia el futuro. A pesar de esto, el hombre es inteligente y ha creado muchas cosas estupendas; eso no se puede negar.

También nos podríamos preguntar acerca de la razón de la existencia de los animales, de los volcanes, de las islas, pero, en este momento, ahondaremos en el papel de los extraterrestres y cómo han influenciado nuestra evolución.

Al plantearnos esta pregunta, tenemos que remontarnos al origen y al mismo equilibrio de la vida. En nuestros inicios, las inteligencias extraterrestres prepararon el entorno de la civilización humana y condicionaron los cuerpos físicos para que se diera el proceso de la reencarnación de las almas venidas de otros mundos. Este planeta es, en sí, un gimnasio de transformación de distintas líneas espirituales y nuestra civilización está en una escala intermedia de evolución.

Las civilizaciones extraterrestres son nuestros padres y nosotros somos los hijos; los padres, primero son creadores; luego, maestros; después, guías y, por último, son referencia. Y aquí está la relación de esas inteligencias extraterrestres con nosotros, en esa supervisión, en esa referencia. Durante millones de años, nos han dado las guías espirituales para avanzar en nuestra evolución, y lo siguen haciendo. Podría compararse con una máquina y su manual.

Nuestros manuales son el conjunto de libros sagrados (los más completos son los vedas y el Popol Vuh). En ellos está escrito que, en un punto especial de la evolución humana, el hombre buscará el modo de cambiar su propia vibración en el manual escrito dentro de su memoria.

Las civilizaciones extraterrestres han inspirado los bellos códigos que guían al ser humano desde la Antigüedad y que, debido a la manipulación humana, están desapareciendo. Pero los extraterrestres aún intervienen indirectamente en el cerebro de los genios, sembrando ideas que pueden hacer toda la diferencia en la tecnología y en el avance general.

Quienes vienen de otros mundos se siguen comunicando con nosotros. Este es el caso de las figuras en los campos de cereales que nos hablan de la relación de la Cábala y las céfiros con el ADN, y de la replicación de las proteínas de la célula en el proceso de envejecimiento.

Todavía se comunican en un lenguaje que no entendemos, pero, apenas logremos comprenderlo, se nos abrirá la mente y en un instante entenderemos el gran todo de nuestra existencia.




Propiedad intelectual de Hilda Strauss. Todos los derechos reservados ©

www.hildastrauss.com

miércoles, 25 de enero de 2017



Una realidad que aún no podemos explicar es por qué el Gobierno chino se ha dedicado a mantener en un halo de misterio la zona de Xian. Esto resulta bastante sorprendente e inusual, sobre todo, cuando se trata de arqueología.

Podría decirse que todo intento de arqueología extranjera está prácticamente prohibida; pedir un permiso es toda una odisea. En los años 80 y 90, una incursión inglesa logró entrar a la zona y, para su sorpresa, se encontraron con dos grandes enigmas.

El primero, que está completamente comprobado que al ingresar a una de las pirámides se encontró con un cofre muy extraño que contenía una reliquia aún más llamativa: un cetro tallado muy antiguo protegido por una tela maravillosa. Lo curioso de este hallazgo es que casi no tenía óxido, a pesar de los muchos siglos de antigüedad, y, sin importar los diversos análisis que se han realizado, no han podido definir de qué material está hecho.

El otro gran enigma, que aún no ha sido comprobado, es que se dice que en las pirámides se hallaron también evidentes dibujos de hombres con dinosaurios. Esto es tan escandaloso, que no lo han sacado a la luz pública, sencillamente, porque la gente de hace diez mil años no pudo haberse enterado de la previa existencia de estos animales prehistóricos.



Propiedad intelectual de Hilda Strauss. Todos los derechos reservados ©

www.hildastrauss.com


martes, 24 de enero de 2017



Cerca del templo Karnak, en Luxor, Egipto, se encontró una maravillosa puerta tallada en mármol rosado. Esta espectacular pieza está llena de jeroglíficos que, al leerlos, evidencian que perteneció a la reina Hatshepsut, que gobernó Egipto hace más de 3.500 años.

Lo curioso de esta puerta es que es una sola pieza sólida, su puerta no se abre, está tallada sobre el mármol. Pero ¿por qué harían una puerta que no es para ser usada? Al observar con detenimiento las inscripciones, se lee que “esta puerta no es para todo el mundo”, que es “para otros mundos”, un regalo de los “grandes cerebros”.

Originalmente, se hallaba en uno de los templos, pero fue removida en la época de los romanos, como sucedió también con otros ejemplares similares.

¿Será que ésta es una puerta de vórtices tridimensionales que solo funciona para aquellos que entienden y conocen del tema?

La puerta de la reina Hatshepsut es, en definitiva, otro enigma de nuestra humanidad.


Propiedad intelectual de Hilda Strauss. Todos los derechos reservados ©

www.hildastrauss.com

martes, 17 de enero de 2017





 Hace algún tiempo, un ruso aficionado, llamado Alexander Novgorodov, detectó una figura muy inusual al analizar imágenes de la superficie de Marte, fotografías previamente enviadas por la nave que órbita este plantea y compartidas al público por la Nasa.

En la fotografía, Alexander vislumbró una especie de óvalo natural que evidencia una puerta perfectamente rectangular. El hallazgo causó gran revuelo, sobre todo, porque los funcionarios de la Nasa no lo detectaron antes de publicar las fotografías, y lo curioso del caso es que ninguno de los análisis que se han realizado han podido explicar la imagen. La erosión natural del planeta, simplemente, no puede formar una cavidad con estas características tan perfectas. La misma montaña es absolutamente misteriosa y atípica, en medio de lo que pareciera ser un mar congelado.

En definitiva, Marte se ha convertido en un gran misterio para la ciencia, que no ha podido explicar la cantidad de hallazgos encontrados en la superficie desde que se enviaron las sondas ni tampoco todas las incógnitas que han surgido frente a las imágenes filtradas al público.

Es un hecho, por ejemplo, que en Marte se han encontrado huecos, principalmente, en el Polo Norte, descubrimiento que da más argumentos a la teoría de que los planetas realmente son huecos. Por otro lado, encontramos las maravillosas pirámides de Sidonia, todas de cuatro y cinco caras, perfectas y simétricas, y que están alineadas en hileras tan exactas, que nos recuerdan los mapas estelares. Además, las alineaciones de sus vértices con los polos son absolutamente sorprendentes.

Otro gran misterio de Marte son las dunas en U: formaciones desérticas tan maravillosas y exactas, que parecieran esculpidas en metal. Muchos han argumentado que en la Tierra también existe este tipo de fenómeno, pero las nuestras no son tan perfectas. Además de las dunas, han encontrado, tanto en Marte como en el lado oscuro de la Luna, unos obeliscos gigantescos y perfectos, que se destacan por completo en el paisaje que los rodea.

En el satélite de Marte, conocido como Fobos, también han encontrado pequeñas pirámides perfectas, les han tomado fotografías y no parecieran tener fondo. De todo esto no se ha hablado ni se han dado explicaciones, sigue siendo un completo misterio. Además de todo lo anterior, se han filtrado al público fotografías que evidencian construcciones perfectas en forma de A y otra cuadrada, y también de algo que pareciera un bosque, pero la ciencia sigue afirmando que son distintas formas de erosión del terreno.

Sin importar lo que se diga, lo cierto es que Marte es un monumento a las civilizaciones extraterrestres, que desde siempre han existido; para la muestra, nosotros, que estamos de paso, pues no somos de aquí.


Propiedad intelectual de Hilda Strauss. Todos los derechos reservados ©

www.hildastrauss.com

miércoles, 4 de enero de 2017



En Australia existen unos dibujos muy famosos conocidos como los “vanyinas”, que han sido encontrados alrededor de toda la gigantesca isla y que ocultan un misterio maravilloso.

De estos dibujos poco se sabe, pero los aborígenes de la zona afirman que sus antepasados no crearon estas ilustraciones, sino que fueron inspirados por ángeles de luz.

En el monte Uluru, la grandiosa montaña color naranja tan representativa de Australia, es donde encontramos la mayor concentración de ilustraciones vanyinas. Y es que esta montaña no es como cualquier otra: se ha comprobado que tiene una composición de hierro y cuarzo, y recordemos que este es sumamente afín a las inteligencias extraterrestres. Su elemento clave es el silicio, que es tan importante para estos visitantes como para nosotros lo es el carbono. El silicio es más de luz, energía y memoria, mientras que el carbono es más estructural, de materia, más “elemento inicial”.

Cuando nos acercamos a las vanyinas y las observamos con detenimiento, nos encontramos con figuras humanoides que vuelan, brillan y resplandecen. Llama mucho la atención una conocida figura con túnica larga y con un resplandor alrededor de la cabeza. Conocido como el “Santo de la túnica”, esta figura maravillosa se destaca por tener ciertos rasgos que se salen de lo normal, como sus ojos más desarrollados, su altura superior a la nuestra y una masa encefálica sorprendentemente más grande.

Otro gran misterio de este dibujo son las inscripciones encontradas en la parte superior. Muchos científicos han estipulado que se trata de japonés arcaico, pero esto no es así: las letras no son de aquí, vienen del espacio. Además, los que hicieron los dibujos no estaban tan interesados en definir con claridad los rasgos físicos de estos ángeles, sino detallar la maravillosa luz que expiden.

Con estos aspectos tan llamativos, como los ojos gigantes y la luz que emiten, quizá los creadores de los vanyinas nos quisieran hablar de algo más allá de lo que vemos a simple vista, seguramente, quieren informar que “ellos ven más que nosotros, que ellos tienen sus ojos comunicados con su mente, que ellos ven otras realidades que ocurren aquí mismo y que ellos pueden conectar su visión con la de otras células vivas”

Esto es muy avanzado y solo aquellas personas que han desarrollado la clarividencia y otras facultades extraordinarias saben que en los mundos paralelos y en las dimensiones superiores la verdad no necesita ser explicada, sino que se siente. Ellos son testigos de la evidencia.


Propiedad intelectual de Hilda Strauss. Todos los derechos reservados ©

www.hildastrauss.com


martes, 3 de enero de 2017



Es sorprendente cómo los misterios del cosmos tienen tanta similitud con las narraciones de los libros sagrados de antaño, y no solo porque correspondan, sino porque, al ser tan antiguas, nos preguntamos cómo es posible que aquellos humanos de hace miles de años supieran con tal exactitud verdades del universo que nosotros apenas en la actualidad hemos podido evidenciar.

Cuando escuchamos las narraciones de los vedas, vemos similitudes muy particulares. Este es el caso de la descripción del Krishna de cara negra, en la que se dice que es absoluto, que ocupa todo el universo en su modalidad invisible, que concuerda perfectamente con la materia y la energía oscura; se narra cómo genera el universo desde ese estado de espacio absoluto, donde se encuentra flotando en su forma de Vishnu y desde su ombligo sale un vórtice, que en India identifican como una cobra de miles de cabezas, pero que su interpretación real son incontables proyecciones de luz.

La narración continúa diciendo cómo de los poros de Krishna-Vishnu salen burbujas y cada una de ellas es un universo, se dice que algunas se prolongan y que otras cambian de estados o de dimensiones. Probablemente, nos están hablando de un ‘big bang’ y de un ‘big crunch’, que es cuando se genera un gran colapso o implosión de algunos mundos de estas burbujas.

A pesar de que muchas tablillas védicas se han perdido con los años y muchas otras no han podido ser traducidas, podemos encontrar dentro de la historia del Vishnu-Krishna, siguiendo el centeno numérico de los pralayas, cómo cada burbuja del universo tiene tres mil millones de discos de luz. Esta suma tan increíble es tres veces el número de galaxias que hasta la fecha se han podido observar con los telescopios más modernos. Pero ¿cómo sabían los vedas de estos datos tan exactos?

Por otro lado, si observamos con detenimiento la historia del dosel y de la luz-vórtice que se prolonga del ombligo, casi coincide perfectamente con la interacción de la materia oscura con la gravedad en todo lo que podemos ver; encaja de manera sorprendente.

En los libros sagrados también se habla de cuatro grandes características del absoluto, una de ellas coincide con la materia oscura, la otra con la energía oscura y las dos restantes, seguramente, concordarán con dos grandes descubrimientos astrofísicos que se realizarán en los próximos años.

Otra maravillosa coincidencia la encontramos en la cultura maya, en la que nos cuentan que a partir de exhalaciones se pulverizan los universos paralelos del absoluto. Esto coincide con el nacimiento de las estrellas a partir de nebulosas. Son nubes de polvo y gas que se compactan como un ovillo de lana creando una nueva estrella con esa energía.

Carl Sagan, uno de los más geniales astrofísicos de nuestra era, vivía maravillado con los números védicos, con los pralatas, los yugas y los manvantaras, y, a pesar de ser muchas veces ridiculizado y acusado de ateo o mentiroso, hablaba con orgullo de su creencia en un dios absoluto e insondable, infinito como es el universo, no esa versión simplificada y elemental que han creado las grandes religiones.

En sus videos e investigaciones, Sagan habló mucho de toda la cultura india, parafraseando en varios puntos a los libros sagrados, por ejemplo, refiriéndose a cómo los vedas sabían que la Tierra se veía como un punto azul desde lejos.

Con los vedas, quedamos perplejos de la ciencia que allí se encuentra. Por ejemplo, cuando leemos de la lucha de Krishna con los demonios, del demonio en forma de asno, comprendemos el choque de la luz de Krishna, no solamente el choque de las galaxias, sino también el choque de los átomos.

Leyendo estas historias, encontramos la explicación de los “universos cuánticos”, de los estados en los que un átomo se entrelaza con otro y lo modifica, y de la profunda relación y unión entre estos dos átomos, aunque se encuentren a gran distancia.

Hoy, esto puede sonar a ciencia ficción, pero en el futuro será la base de la transportación material, de la ciencia escrita en India hace miles de años.



Propiedad intelectual de Hilda Strauss. Todos los derechos reservados ©

www.hildastrauss.com

martes, 27 de diciembre de 2016



En Petén, Guatemala, existe un templo bellísimo que fue construido por los mayas con la intención de recordarnos los pasos de purificación de la mente.

Por ignorancia, se le ha denominado Pirámide del Diablo y Pirámide del Sol Poniente, pero esto es una equivocación, ya que nos cuenta de la mente y de cómo trabajar los egos y los defectos. A la fecha, los científicos siguen confundiendo el sistema mental avanzado de la energía de Xibalbá, que también se nombra en el Popol Vuh, por eso, piensan que fue elaborado en veneración al Sol, pero esto no es así.

Lo increíble de esta pirámide es que fue diseñada de tal forma, que no solo nos habla de la mente, sino que hace un juego de luces lindísimo que se ve desde la distancia. En este “juego de sabiduría de los mayas” se habla de las cavernas de Yucatán, de la meditación para entrar a la tierra del sol oscuro, de la tierra hueca y de sus entradas desconocidas.

El templo fue pintado de color rojo y es tan increíble su mensaje y tan extensas sus enseñanzas, que no da para hablar de ello en un solo artículo. Precisamente, todo ese historial sabio de los mayas es la plataforma de lo que enseñó Castaneda del náhuatl y del tonatl; enseñanzas que, desafortunadamente, se vieron deformadas después de que el estudioso desapareció.

Volveremos a hablar de este maravilloso templo y de todo lo que tiene por enseñarnos.




Propiedad intelectual de Hilda Strauss. Todos los derechos reservados ©

www.hildastrauss.com


viernes, 23 de diciembre de 2016





Hace algunos años hablamos de la existencia de unos objetos maravillosos encontrados en Costa Rica: unas esferas de granito perfectas, de diferentes tamaños, que están regadas alrededor de la región conocida como el delta Diquís.

Lo curioso de estas esferas es que son absolutamente perfectas, hechas de granito, no sufren erosión y se han encontrado desde dos kilos hasta 17 toneladas.

Entonces, ¿cómo fueron creadas de manera tan exacta cuando, además, en la zona no existe granito?, y ¿cómo fueron transportadas hasta ahí cuando hay muchas de más de diez toneladas?

En los años 30, la empresa de bananeras de Colombia las encontró tapadas en la manigua y, para poder sembrar, muchas de ellas fueron destruidas o trasladadas. Afortunadamente, la gran mayoría se pueden encontrar actualmente en jardines y parques de San José y otras muchas aún permanecen en el delta Diquís, ya que no hay poder humano que pueda moverlas.

El famoso doctor Jothrop, arqueólogo de Harvard, dedicó toda su vida a estudiarlas, al comienzo con curiosidad y escepticismo, pero al final su gran conclusión fue: “Estas esferas geométricamente perfectas no fueron ni moldeadas ni transportadas por manos humanas”.

Lo que muy pocos saben es que las esferas formaban un mapa estelar y terrestre, pero, al moverlas, todo se perdió.

Propiedad intelectual de Hilda Strauss. Todos los derechos reservados ©

www.hildastrauss.com

martes, 20 de diciembre de 2016



Hoy sabemos que Colón no fue quien descubrió a América, hay evidencias de viajes transoceánicos de vikingos, japoneses e ingleses mucho antes, incluido el más maravilloso: un corroborado viaje realizado por los chinos casi cien años antes.

Recordemos que para la época del siglo XV la tecnología china estaba pasando por un auge sorprendente, su ingeniería naval era de las más destacadas y avanzadas; podríamos decir que una carabela española o un barco inglés eran apenas “canoas” en comparación a las grandes naves chinas.

Entonces, no es raro pensar que este viaje de los chinos haya sido verídico y que, además, no fuera el único. Esto lo podemos evidenciar en la maravillosa colección de mapas de la época, de los que nadie habla, que tienen una precisión casi satelital. En ellos aparecen claramente los dos hemisferios, en uno está América y el Pacífico; y en el otro, el Viejo Mundo. La precisión es tan exacta, que se puede identificar sin problema el Golfo pérsico, el Golfo de México, la costa este de Norteamérica, islas muy pequeñas y hasta nuestra península guajira.

Los mapas son conocidos como planisferios de Zheng He y aun hoy causan asombro. Un detalle curioso de estos mapas es que en las notas del autor se habla de un monje budista navegante, nacido en el siglo V, que tenía “dibujos del mundo” y que venía a la Tierra varias veces. También hace referencia a otro navegante y dice con claridad que se basó en la información de ambos para crear los planisferios.

¿De dónde salieron estos mapas?, ¿quién se los dio al monje y al otro navegante?, ¿eran los mismos de Piri Reis?,¿cómo lograron ser tan exactos si apenas en tiempos modernos hemos logrado sacar imágenes de precisión “satelital”? Todos estos son misterios que aún están por resolver.


Propiedad intelectual de Hilda Strauss. Todos los derechos reservados ©

www.hildastrauss.com

lunes, 19 de diciembre de 2016



Uno de los grandes templos de Egipto es el maravilloso Dendera, o Dandara, una construcción impresionante que guarda más secretos que cualquier otro lugar. Su nombre, que en egipcio antiguo era Denetenetr, afirman los sabios, viene de la lengua atlante antigua.

Ubicado al sur de Egipto, en el Alto Nilo, esta enigmática construcción consta de dos cerramientos de piedra y juntos forman el maravilloso templo. Una de sus características más sorprendentes es que todo fue construido con base en los números 6, 12, 24 y 48, que tienen gran significado en las divisiones del año y en la vibración de los fluidos del planeta.

De tantas maravillas que encontramos en este templo, destacamos:

El zodiaco egipcio, exacto y sofisticado.
Claras figuras de bombillas.
Inscripciones que describen un generador de energía y comunicaciones.
Jeroglíficos que hablan de las grandes tecnologías egipcias.
Imágenes de bloques de piedra, de más de veinte toneladas, que fueron movidos sin esfuerzo.
Escaleras en las que se relata en detalle la historia de los atlantes, donde se evidencia, además, que tenían cables conductores de energía y naves a su disposición.
La historia de la catástrofe atlante, de cómo pereció toda una humanidad en un “diluvio” y cómo los sobrevivientes llegaron a Egipto en “rápidas plataformas flotantes”.

Todos estos maravillosos jeroglíficos se encuentran, en gran medida, intactos, preservados en hermosas planchas alrededor del templo.

Muchos analistas se han apresurado al decir que la catástrofe de la Atlántida se dio en la edad de Leo, hace unos 12.500 años; hecho que se reafirma en los jeroglíficos que muestran un león guiando por el firmamento a la gente atlante, pero todo esto sucedió varios eones antes. Este episodio es mucho más antiguo de lo que se dice.

Dandara es una de las construcciones más importantes de la Antigüedad por las evidencias que contiene, no solamente por la conexión de Egipto con Atlántida y los extraterrestres, allí también están las estelas de las bombillas, el origen de los hebreos y de la cábala mágica, figuras y figuras de superconductores y de generadores increíbles, cargados en las terrazas cada determinado tiempo.

Vemos con claridad cómo uno de estos generadores es cargado por sacerdotes, ida y vuelta, desde la Tierra a una plataforma flotante. Los jeroglíficos son muy claros cuando explican que el generador era recargado por una nave que procesaba la energía de la Tierra y que provenía de Sirio o de la estrella de Osirios.

En los jeroglíficos no solo se habla de la tecnología, sino que también se describen seres increíbles, maestros especiales que vivieron durante varios años en el templo y que procedían de una región muy lejana, más allá del Sol. Ellos sabían de la reencarnación del Ka y su grado de evolución, de poder, de grandeza, de sabiduría y de comunicación era tal, que precisaban de ciertas condiciones muy especiales para su supervivencia, por eso, las bombillas, los generadores y la especializada construcción de Dendera.

Observando con detenimiento, podemos ver cómo Dendera debió haber sido un palacio majestuoso, construido a base de números exactos, principalmente el 12, que representa el número clave de la vida. La sala hipóstila está sostenida por 24 columnas con la cara de la diosa Hator, pero más internamente, más hacia el centro, se encuentra la clave del lugar: 12 criptas bellísimas, decoradas con tallas suntuosas en piedras que refulgen dorado. Esas criptas tienen una configuración especial que anuncia cómo fue adaptada la vida en el planeta por los visitantes extraterrestres. La forma es 4 en punta y 8 cuadradas, exactamente la estructura química del tetrapirrol, la misma porfiria o porfirina, una molécula que es la forma constituyente tanto de la clorofila como de la sangre.

El tema de este templo es inagotable, allí está también la Sala del Divino Niño de Egipto, están las ceremonias del aterrizaje de los dos discos solares, la historia de los viajeros del futuro, las terrazas del año nuevo, las tablas de los magos hijos de Moshe (que con seguridad es Moisés); y de él cuentan otra historia muy distinta a la que conocemos.


Propiedad intelectual de Hilda Strauss. Todos los derechos reservados ©

www.hildastrauss.com

viernes, 16 de diciembre de 2016


Existen en nuestra historia muchas incógnitas y misterios que aún no se han podido descifrar. Este es el caso de Tiahuanaco, o Tiwanacota, unas ruinas de las que no se sabe nada.

Ubicada en Bolivia, a más de 3.800 metros, encontramos un vestigio de una pequeña ciudad, con una entrada de piedra muy famosa, conocida como la Piedra del Sol, con área total que no es más grande que una cancha de fútbol.

Lo curioso de este caso es que nadie sabe ni entiende nada de los jeroglíficos que se alcanzan a vislumbrar, de cómo los habitantes fabricaron estatuas de piedra sorprendentemente similares a los Atlantes de México, de qué significan las extrañas cabezas de gres rojo ni el friso de la Puerta del Sol, de qué representan los 48 ángeles tallados que hay en esa piedra, ni su relación con Puma Púncu.

La gente de la etnia aimara, que aún vive, protege estas reliquias, pero no tiene idea del pasado glorioso de Tiwanacota, ni saben para qué ni cómo sus habitantes movieron piedras de hasta 200 toneladas, o por qué el “Dios Llorón” de la Puerta del Sol tiene casco y llamas en los pies.

Si nosotros observamos las traducciones del profesor Alberto Laguna de los Frisos de Tiahuanaco, nos damos cuenta de que, como todos los demás, no tiene idea.



Propiedad intelectual de Hilda Strauss. Todos los derechos reservados ©

www.hildastrauss.com

martes, 13 de diciembre de 2016


Todo lo que conocemos y hemos oído de Marte es increíble y maravilloso. Desde que llegaron las primeras sondas exploradoras, se han obtenido toda clase de imágenes y evidencias de construcciones realizadas por inteligencias extraterrestres.

Como es de suponer, la gran mayoría de la información se ha mantenido oculta, pero, para nuestra fortuna, algunas imágenes y detalles se han filtrado al público. Esto se debe principalmente a la codificación universal de 1 y 0, que ayuda a que cualquier información pueda traducirse a imágenes y textos.

Este es el caso de las fotografías de Cydonia, una ciudadela de más de cincuenta pirámides perfectas, localizadas en un área poco extensa de Marte. Fueron tomadas y filtradas el 21 de mayo de 1999 por el Mars Observer y con ellas se filtraron también coordenadas exactas y hasta algunos análisis de expertos. En estos se concluía la existencia de unos monolitos perfectos de tres lados enfilados, que formaban una figura innegable. Por supuesto, todo esto se ha negado, se han dado explicaciones absurdas, diciendo que estos casos son ocurrencias usuales de ilusión óptica en Marte.

Algunas otras imágenes filtradas muestran una muralla de casi cincuenta kilómetros, muy parecida a la Muralla china, pero se sigue negando la autenticidad de las fotografías.

Al igual que la Tierra, es indudable que Marte revela la existencia de pasadas civilizaciones, venidas de fuera y que erigieron maravillosas estructuras; culturas que tenían, además, la tecnología suficiente para viajar por el espacio, superar distancias inauditas y sobrevivir a las inclementes condiciones.


Propiedad intelectual de Hilda Strauss. Todos los derechos reservados ©

www.hildastrauss.com


viernes, 9 de diciembre de 2016





El 11 de mayo del 2004, salió en el canal Caracol, a mediodía, una noticia sumamente interesante y trascendental: la Fuerza Aérea de México reportó oficialmente el avistamiento de 16 ovnis y realizó una filmación de ocho minutos.

Pero ¿qué tiene esto de importante? Lo trascendental de esta noticia es que, hasta la fecha, con excepción de un comunicado del Gobierno de Brasil muchos años antes, ninguna fuerza aérea de ningún país había reconocido oficialmente un avistamiento.

Cabe aclarar que la mayoría de fuerzas aéreas y sus correspondientes pilotos experimentados saben de casos de ovnis y muchos de ellos los han visto, pero su información es extraoficial e, incluso, en muchos casos se han visto amenazados para no comentar el asunto. Afortunadamente para nosotros, muchos de estos oficiales, al momento de retirarse, han dado a conocer la información y con lujo de detalles. Cosmonautas rusos y astronautas americanos siempre han dicho que ver ovnis es un hecho casi rutinario.

Ahora bien, el incidente del 11 de mayo es especialmente importante gracias al video, auténtico, que se filmó, además de miles de fotografías. En todos se evidencia cómo los ovnis viajaban inicialmente con lentitud, para luego, en segundos, alcanzar una velocidad sorprendente y desaparecer al instante.

Los seres de otros mundos manejan tecnologías que nosotros no podemos llegar a imaginar, pueden alcanzar velocidades de veinte mil o cuarenta mil kilómetros por hora, y viajar sin que sus naves o aparatos se vean afectados. Esto se debe a que manejan el vacío y los espacios interdimensionales.

La noticia del 11 de mayo fue impactante, pero no es la única; la documentación de ovnis es sumamente extensa y las evidencias observadas y compartidas abundan.


Propiedad intelectual de Hilda Strauss. Todos los derechos reservados ©

www.hildastrauss.com

miércoles, 7 de diciembre de 2016



Cuando hablamos de objetos anacrónicos descubiertos en nuestra historia, no podemos olvidar el impactante hallazgo de las baterías de Bagdad.

En los años 30, en Irak, un grupo de trabajadores de ferrocarril encontró lo que parecía ser una tumba y en ella varios pequeños jarrones de arcilla. Lo curioso es que se encontraban rellenos de cilindros de cobre y varillas de hierro. A nadie le quedó duda: aquellos jarrones eran baterías, perfectas y funcionales, como las que inventó Volta hace más de doscientos años.

Ahora bien, luego de varios análisis, se identificó que tanto la tumba como todos los objetos que contenía datan del año 250 a.C. ¿Una pila voltaica de más de dos mil años? Esto sí que es un objeto fuera de tiempo.

Tras su descubrimiento, las pilas fueron guardadas y, posteriormente, analizadas. En 1940, se realizó un experimento sorprendente con ellas: se las llenó de sulfato de cobre y encendieron una lámpara conectándola a la batería. Nadie sospecha para qué se podrían usarse hace más de dos mil años, pero experimentos recientes han logrado dorar objetos y brillar plata con ayuda del funcionamiento de la pila.

Es probable que nunca sepamos con exactitud qué funcionalidad tendrían estas pilas, pero es un hecho que existieron y que fueron usadas en su momento.


Propiedad intelectual de Hilda Strauss. Todos los derechos reservados ©

www.hildastrauss.com


jueves, 1 de diciembre de 2016




En 1922 se dio uno de los acontecimientos más grandes de la arqueología moderna: el descubrimiento de la tumba del faraón Tutankamón, uno de los más enigmáticos dirigentes del antiguo Egipto.

El descubrimiento fue dirigido por el arqueólogo Howard Carter, quien, con apoyo de grandes contribuyentes interesados, logró organizar la investigación, expedición y excavación de la tumba.

Culminada la extenuaste tarea, todos los del equipo presente ingresaron a la tumba y fue cuando cayeron en la cuenta de dos cosas: primero, concordaron en que la tumba ya había sido abierta con anterioridad, pero que aparentemente no se habían llevado nada de los maravillosos objetos que ahí se encontraban; y segundo, descubrieron que aquel era el tesoro más grande que se hubiera encontrado hasta entonces en arqueología.

La cámara, que contaba con cuatro habitaciones, estaba llena de todo tipo de objetos, joyas, oro, inscripciones y estatuas de gran valor. Al adentrarse hacia la cámara mortuoria, presidida por una estatua gigante de Anubis, el equipo de arqueólogos y patrocinadores descubrieron que los sellos de los cofres de los órganos del faraón y la momia estaban intactos, nadie había abierto las tapas hasta ese 26 de noviembre de 1922.

Como era de esperarse, el equipo se apresuró a abrir todos los sellos. Uno de los patrocinadores más importantes, el señor Cárnavon, fue de los primeros, un gran entusiasta de la egiptología. Pero en menos de dos meses falleció de septicemia, en Egipto, y, curiosamente, su perro, que se encontraba en Inglaterra, murió en el mismo instante que su dueño.

Tal como le sucedió a Cárnavon, todos los demás del equipo que participaron en el rompimiento de los sellos fueron muriendo sucesivamente, de infecciones, infartos, caídas y suicidios. Fueron más de veinte muertes asociadas a este incidente. Únicamente Howard Carter sobrevivió por 17 años más y muchos dicen que esto se debió a que él sabía qué no tocar dentro de la tumba. Otros afirman que de alguna forma sabía cómo revertir las tablillas de las maldiciones; tablillas custodiadas por los espíritus de las minas enterradas en la arena, como los custodios de las guacas indígenas. ¿Será cierto todo esto?



Propiedad intelectual de Hilda Strauss. Todos los derechos reservados ©

www.hildastrauss.com